De: Alex Galindo
Los formatos cortos y fáciles de dirigir, son sin duda alguna, la última gran revolución en la creación de contenido para redes sociales e internet.
Empezando por lo económico, pues desde 2019 generan más de 95 mil millones de dólares, y siendo una cifra que solo va en aumento, se entiende que la mayoría de creadores de contenido, empresas y distintos medios de comunicación, tengan como prioridad los formatos cortos e instantáneos.
Siendo Tiktok la plataforma más grande donde se puede encontrar este tipo de contenido, es fácil darse cuenta que los contenidos no exigen grandes producciones, que el alcance y viralidad es mucho más sencillo de alcanzar, pero como todo, esto tiene sus consecuencias en el ámbito social.
Se convirtieron prácticamente en motores de búsqueda para consultas rápidas, generando así empleos, al mismo tiempo que, los formatos cortos han funcionado como fuente de aprendizaje para un sin fin de temas. Al estar en plataformas que trabajan con un algoritmo que trata de darte lo que quieres todo el tiempo, la accesibilidad a todo esto es instantánea y muy gratificante.
Tan gratificante y tan conocedora de sus usuarios que, llega a atentar contra la privacidad de los consumidores, causar adiccióna estos formatos rápidos y por ende, generar usuarios y una sociedad muy poco susceptible a la frustración.
